La importancia de los vínculos en nuestro bienestar
- M. Cristina Haggar

- Jun 28, 2024
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Updated: Sep 3
Si te pregunto ¿Cuál ha sido el momento más feliz de tu vida? lo más probable es que en tu
respuesta y recuerdo se encuentren presentes otras personas. ¿Porqué? Porque como dicen
Robert Waldinger y Marc Schulz en su libro Una buena vida, en el estudio realizado durante más de ocho décadas, se ha comprobado que las buenas relaciones, nos mantienen más sanos y felices.

Muchos hemos crecido generando lazos con los que nos rodean, y algunas relaciones se han convertido muy significativas para nosotros. Por otro lado, hay personas que han tenido la experiencia de estar sometidos a dinámicas relacionales más superficiales, abusivas, maltratadoras o utilitarias. En estos casos, se ha visto que la mayoría de estas dinámicas dejan secuelas importantes en las personas en las relaciones con otros, ya que tienden a hacerlo desde la desconfianza, el temor e inseguridad. Por lo que podemos decir que hay personas que lamentablemente no han tenido la fortuna de experimentar tener un vínculo seguro con un otro, porque nadie les enseñó o simplemente sus figuras cuidadoras carecían de habilidades para relacionarse de manera sana.
¿Qué nos pasa cuando tenemos conflictos con otros? ¿Con nuestra pareja, con un amigo o amiga, con nuestros hijos o hermanos, con compañeros de colegio o universidad, con nuestro jefe o compañeros de trabajo, o con cualquier persona que esté presente en nuestras vidas? Lo más probable, es que te sientas más incómodo e intranquilo que lo habitual. Puedes sentir rabia, tristeza, soledad, ansiedad o enojo, y eso es absolutamente natural que ocurra. Ya que como bien sabemos, todas las emociones que vamos sintiendo nos van informando que algo está pasando, y en estos casos algo estaría ocurriendo en esa relación con una (o varias) persona en particular.
Muchos pacientes consultan por estar viviendo una experiencia conflictiva con un otro. Algunos no le encuentran salida a la situación o no saben cómo hacerlo, otros han intentado hacer cosas pero no han logrado los resultados esperados o incluso el conflicto ha empeorado. Y eso también es esperable que ocurra. Ya que no nacemos con un “manual” de cómo mantener relaciones armónicas y duraderas, y/o cómo salir de relaciones más tóxicas que nos hacen daño.
La buena noticia es que nunca es tarde y que se puede aprender. Te puedo contar que existe la posibilidad de adquirir nuevas herramientas y habilidades que te permitan afrontar este tipo de situaciones, salir de relaciones que no te hacen bien y/o aprender a establecer y mantener vínculos sanos y adaptativos que se mantengan en el tiempo.
María Cristina Haggar B., Psicóloga Clínica.




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